La vida en la fotografia.

La vida en la fotografia.

.::· Varming Hertz, distante Amiga ·::.


Varming, varming hertz, estimada y distante amiga.

No se ha sido la brisa freca de estos dias, el encuentro de personas ligadas con pasado ya distante o solo el hecho de hallar el video, donde sale tu inconfundible voz distante amiga. Esperando tambien que tengas tiempo y ganas de leer, lo que hoy te escribo. pues no deseo esperar hasta morir para comunicar mi aliento de nuevo. 

Hoy me gustaría poder contarte, lo que soy, lo que resultó... de alguna, de aquella distante interacció, donde por prmera vez, conversamos, caminamos y una que otra vez reimos.

Deseo tambien, antes que nada, que y solo como premisa principal, extender lo que yo creo que es, una explicacion mas no justificación, a manera de decir todo aquello que nunca dije y no en ningun otro raro afán contenedor. Tambien se que ahora vives en algun país con habla inglesa, más no quisiera escribir en dicha lengua, pues no me declaro muy diestro para poder expresar propiamente lo que quiero transmitir y transmitirte.

Quiziera comenzar, contandote que soy una persona, a grandes rasgos extraña, llamativa, una persona que siempre viste ahora de negro, pues me agrada fuertemente el color. tambien soy una persona que causa intrigas y hasta por veces miedo y sospechas, una persona cuyo punto de vista genera cambios y también controversia, pues critica y cuestiona lo establecido. 

Tambien un persona que cuando vivio sus juventudes, de esas que solo se pueden vivir intensamente sin reglas ni barreras, al principio con miedo e ideas cerradas, cuando me liberé tambien cometí varias cosas tontas, irresponsables e incluso irrespetuosas, génere tambien heridas y me hize de una mala imagen, con acciones que yo creia adecuadas. Fue una epoca, no del todo negativa pero si inmadura de mi parte, pues mi capacidad era claramente insuficiente.

Recuerdo tambien haber sido, una persona que algun dia, durante esos turbulentos días, un dia sin previo aviso, durante su busqueda por encontrar un cambio radical, se enamoró apasionadamente, de aquella persona que le resulto tan diferente, tan poetica, tan extravagante, tan ella. Mas por mi poca madurez, fuí incapaz de saber que era tan majestuoso y sofocante sentimiento. que era el amor, sino un bomba de exlpociones quimicas que volteaban salvajemente mi mundo, perdiendo la cabeza y quizá hasta la cordura, era la primera vez que podia sensasionar ese tipo de experiencia.

Recordando que ella se maravillaba y me maravillaba mostrandome el cielo y su inmesidad, cuando yo no solia ver mas que constantemente el piso, entretenido tambien era verla borrdar sus mochilas y bolsos, cociendo con calma y convicion, mirale tomar fotos con su siempre presente camara, retratando todo aquello que ni yo ni los demas podiamos ver. admirando tambien su extravagancia tan unica, que rompia agradablemente con la monotonia que ya era conocida, caminar durante los frios vientos de la noche, que insitantes a reflexionar a cuestionar, llenaron en su momento de gran curiosidad mi alma y mente.

Hoy soy una persona que tambien en su parte mas obscura, intento morir fisica y mentalmente al mirar sus fracasos y abandonos, más, pese a sus fallidos intentos, obtuvo una segunda oportunidad, que le antepuso de maneras frias, el mirar con otros ojos y madurar, todo aquello que no habria querido en su tiempo, relegar. Hoy que siento y escucho tan distante ese pasado; hoy sin miedos, sin rencores de ningún tipo, con comprenciones varias.

Como cuando ella, me mostró la existencia del cielo por primera vez, la dramática poesía como lenguaje, la fotografía monocromática como idioma, el extravagante imaginar y pensar como filosofía.

Hoy y aun hoy, soy una extraña persona que con hilo y aguja, aun borda, con calma cubriendo de parches sus mochilas y maletas, que disfruta intensamente, salir a las calles, sin rumbo, con una grande o pequeña cámara en mano, retratando siluetas, formas y figuras en monocromo y solo en esa gama de colores, pues brindan a mi, tanta paz, tanta tranquilidad. Cálida y creativa imaginación, donde viven mis recuerdos. Soy tambien esta rara persona que gusta de escribir y conversar en metáforas, metáforas al alma, al cielo, al ser.

Hoy, soy parte integra de, aquello que tal cual como ella me lo mostró algun dia, soy aquella persona que intriga, que sorprende, que inspira. aquella extravagancia desencajada que brilla por su rareza, su visión surreal sin color, su dramática poesía.

Razon importante por la cual hoy, te escribo y extiendo sin miedo, como principal razón, desde mi más sincero sentir y mi mas honesto deseo, poder por medio de las letras, las mas grandes disculpas, de mi yo real hacia tu yo real distante amiga. Pues durante mi gran camino, eh podido darme cuenta de lo consciente que soy ahora de que cometí errores que no deseo justificar, más sin embargo intentar aceptar en mi. Desde la verdad que vivo.

No deseo ni tampoco pido respuesta a este escrito, pues mi escrito es solo de mi, por mi iniciativa y gusto y lo que tu querida amiga distante desdes hacer, es solo tuyo, desde tu verdad más sólida y tu sentir más cálido.

Sin antes de retirarme nuevamente, agradecerte por todo aquello que quizá inconscientemente me regalaste… al mostrarme esos cielos rojos, donde nunca muere la luz de un deseo, por esa trágica metáfora, que adorna y embellece las conversaciones o aquel solitario monocromo, que contiene tanta quietud y paz. 



Aunque torpe y fugaz mi encuentro fue, deseo que tambien, algo útil, pequeño o alentador, halla yo podido regalarte a cambio. mas alla de lo malo que pude haber dejado. Me despido ya lejana amiga, esperando te encuentres viviendo como siempre debiste y/o quisiste, libre, fuerte, independiente y sobre todas las cosas feliz y amada.

Ojos de Gato

Tan solo habría transcurrido un año, dentro de la academia, aún percibía esa falta, ese espacio que yacía intacto, pero tan vacío.

Estoy harto”, me dije a mi mismo y me tumbe sobre el sillón de la sala de espera, solo miraba la textura que se hallaba en el techo, formada por pequeñas pero continuas protuberancias y hendiduras, como un largo valle nevado visto desde un satélite. Solo yacía yo ahí, sentado de cara extraviada mirando hacia arriba.

De pronto, un breve ruido de la puerta y pisadas, entraron los chicos de nuevo ingreso y se interrumpió mi pensamiento de sobresalto, baje la mirada del techo y les pretendí observar.

y entonces repentinamente, sentí aquella presión extraña de cuando se hunde la parte contraria o desocupada de el sillón en donde me encontraba sentado... Era una chica desconocida, se había sentado junto de mi.

Mi reacción instantánea fue el recórreme un poco en la dirección contraria a ella y luego le mire un poco intrigado. Ella solo me miraba y con una amable sonrisa me saludo, sin mencionar ninguna palabra.

Tras responderle de igual manera, mire detalles de ella, era una chica extraña de alguna manera, su forma de vestir era muy casual, quizá más allá de casual, era un poco fachosa a decir verdad, pero me gustaba su estilo. su playera, según recuerdo, contenía una curiosa impresión en ella,  la cual me parecio a mi un extraña clase de logotipo.

Me animé y le pregunte sobre el curioso diseño, a lo que ella me explicó amablemente y con una voz suave, que se trataba de un gato; una especie de emoticon sonriente pero a final de cuentas un gato, hecho con trazos simples. Me dispuse a salir y una vez cerca de la puerta le miré de nuevo una vez más solo para recordar su cara, ella me mira también, y aunque era sorpresivo, no pude desviar la mirada, no estoy seguro si fueron aquellos ojos grandes, que contenían alguna misteriosa infinidad o su amable y pacífica sonrisa, o quizá su extraña naturaleza en su forma de vestir, la cual encontraba extrañamente atractiva.

tras un breve momento de intercambiar miradas, miradas que parecieron horas, finalmente devolví la sonrisa y salí de ahí.


Aquel día, mientras la llevaba en la mente, creí que ella sería quien llenaría un vacío, aquel vacío que por falta de interesa habría dejado hacerse, después de dejar ir a quien había sido mi más grande anhelo. por falta de valentía y/o coraje. no sabría la verdadera razón, solo estaba el sentimiento entonces

pensé que quizá era ella, ese breve encuentro que recuerdo tan agradable y guardo en mi pequeño baúl del alma. Cuando conocí, quizá la parte más real y sincera de aquella nueva chica. aquella chica que describo con aquellos ojos, grandes ojos, con aquella misteriosa infinidad, con aquella amable sonrisa y esa forma tan rara, pero atractiva forma de ser y vestir.



"Aquella noche lluviosa, donde jamas llovió"

- la recuerdo cálida, pesada, era quiza tan densa que no veia mas alla de un metro, era aquella abundante lluvia, bajo la cual se unian mis lagrimas con mi sudor, para seguir cayendo como parte de aquella misma calida agua. Ella detras de mi, sujetando fuertemente mi mano y ocultandose tras mi espalda. Ellos por su parte, delante mio, esperando que la fiera batalla comensase o acabase y yo... yo con el corazon hiriviendo por primera vez sin miedo, de su mano, bajo esa lluvia nocturna, lluvia calida, pesada y abundante. Aquella lluvia de la noche donde jamas, nunca llovió.

Como una tarde en otro sitio.


Se escuchan los perros ladrar fuera, al parecer proviene de la parte justo debajo de mi habitación, no siento ni frío ni calor, más indeciso por aquella sensación, decido incorporarme y torpemente me levanto algunos segundos después, tras soltar un leve suspiro, me giro en dirección a la puerta de salida de mi habitación, tómo mi chaqueta y me dispongo a salir fuera de casa.
Tengo una sensación de malestar por todo el cuerpo, como si se tratase de una intoxicación provocada, de pronto me siento confuso y delirante, me doy prisa y bajo corriendo la escalera que da a la puerta principal.  Solamente en mi cabeza está la idea de salir a la calle, solo quiero caminar por ahí sin rumbo un rato y sentirme fuera un momento. Recuerdo de pronto tantas cosas desagradables y tristes; me sofocan a tal grado que empiezo a caminar y no veo por donde, pronto solamente siento la labor de mis piernas por impulsarse y el sonido de mis suelas sobre el piso, como si el hecho de caminar se volviera automático e involuntario.
Trato de entrar en calma y respirar profundo, aunque me sea un poco difícil, puedo forzarme un poco…  
Logró encontrar y sentarme en aquel sitio que salí a buscar y con los ojos cerrados respiro varias veces. Me siento agotado, como si hubiese corrido un largo camino, mas se que no fue así, poco más sereno siento el viento fresco y poco a poco abro los ojos, mirando al cielo y permanezco en silencio, solamente sintiendo el viento fresco… entonces murmuro para mí mismo, entre dientes: “acaso no tengo algún recuerdo bueno de esos tiempos… tiempos de primaria, tiempos de niñez”?
Cubriendo mi cabeza con la gorra de la chamarra, me acurruco un poco y me cruzo de brazos, me acurruco para pensar un poco más profundo sobre el hecho.
Quizá si, empiezo a recordar algo distante…
Entonces cierro mis ojos nuevamente y me dedico únicamente a recordar.  El aire alrededor mío empieza a cambiar, su rumbo y temperatura, como por arte de magia…  después de todo si hay algo que hacer bien, es transportarme a mis recuerdos de manera vivida.
Recuerdo que mi hermana no estaba conmigo aquella vez, algo… algún motivo extraño debió suceder, pues era usual que que en aquella época solíamos estar casi siempre juntos cuando salíamos a lugares en donde nuestros padres no podrían estar vigilandonos constantemente. Recuerdo también la calidez del sol en aquel momento, el color y la brisa, es como si viajara en el tiempo hasta ese momento y tocará con tanto detalle de nuevo cada uno de los elementos ahí presentes.
Recuerdo con tanto detalle, que aun puedo vislumbrar, la sonrisa que tenía en aquel momento.
Yo tenía puestos mis patines y pretendía dar una que otra vuelta en círculos a la entonces amplia cancha de frontón, donde en días normales solíamos salir a tomar el descanso, pero que en aquel día, sin recordar la razón, estaba ahí,  con la escuela completamente vacía, era una atardecer anaranjado y cálido, yo estaba solo dando vueltas en lo amplio del concreto, cuando de pronto ella llegó. Salió de adentro del edificio principal y fué hacia donde yo me encontraba, se quedó recargada sobre la gran reja que rodeaba toda la gran cancha y su vez separa las gradas del área de concreto… intrigado, me detuve y le mire inmóvil, a decir verdad no sé por cuánto tiempo fue, pero debió durar un rato en el que solo le miraba, mas no dije palabra alguna, nunca he sido una persona muy conversadora y al menos en esos tiempos menos. Lo siguiente que recuerdo fue que nervioso, me acerque un poco más a donde se encontraba ella y lo único que me nació fue el ofrecerle los patines desocupados de mi hermana, como una reacción nerviosa o inconsciente.
Ella entonces sonrió…
Recuerdo con tanto detalle, que aun puedo vislumbrar, la sonrisa que tenía en aquel momento, aquella sonrisa tan clara y honesta, ligera y amable.
Yo solía pasar los días de escuela, siempre soñando, siempre en otro mundo. nunca fue un estudiante realmente dedicado o estudioso, quizá mi actividad favorita en clase siempre fue la de dibujar lo que veía en mis ideas o en mis mundos abstractos. Ella en cambio siempre fue la niña más sobresaliente de la clase, una estrellita de las calificaciones y la buena conducta. Alguien muy ajena a mi existencia del dia a dia.
aunque admito que en más de una ocasión, solía mirarle en secreto cuando se encontraba cerca de mi lugar y que a veces entre pensamientos surgía en mí esa curiosidad, por tener un instante para poder conocerla, un solo instante para saludarla o intercambiar al menos una palabra.
y aquel día, en aquel momento, sin darme cuenta siquiera,  me encontraba invitando a patinar junto mi en aquella enorme cancha. Es difícil, olvidarla tan fácil, puesto que al igual que una escena de película,  su cabello largo y negro en contraste con el cielo anaranjado de aquel día, resaltando su sincera sonrisa.
Recuerdo también, que por segundos fue como si el tiempo se detuviese y el aire se hiciese espeso, tanto que podía percibir en él esa calidez y suavidad que les describo, como si por un momento el aire fuese palpable. No había ruido, como si todo alrededor se congelase y solo estuviese ella, yo y esta luz naranja que se hacía menos intensa a medida que el sol se acercaba a su inevitable ocaso…
Momentos después mis recuerdos se rompen de nuevo en una laguna negra y no alcanzo a recordar el qué sucedió después. Curioso creo yo, el que una pequeña película, me hubiese hecho recordar alguna parte de mi enorme laguna mental, algo bueno, algo que quizá no se borro porque no tenía razón para hacerlo.
Quiza tambien sea extraño el hecho de que no pregunte que ha sido de ella, por mucho que le admirase o le hubiese querido conocer, siento que no puedo quejarme del todo, pues por un momento fue un sueño al que pocos tenemos oportunidad con solo desearlo. tampoco recuerdo si hablamos de algo en especifico o no… pero el hecho es que hablamos. la pregunta que por veces aun me intriga es… si le volviese a ver después de tantos.
Sería yo capaz de saludarla o acercarme… o quizá peor aún, sería capaz yo de reconocerla otra vez.